La Chevrolet 56
El primer vehículo de la flota fue una Chevrolet del año 1956. Más que un camión, se convirtió en el símbolo del esfuerzo que puso en marcha la operación logística.
Una trayectoria nacida del esfuerzo, fortalecida por una alianza de largo plazo y proyectada por nuevas generaciones.
El comienzo
Tras culminar su trayectoria laboral interna en Laboratorios Saval, don Augusto Marín Trincado recibió la propuesta de convertirse en contratista para el reparto de los productos de la compañía.
Ese momento sentó las bases de una alianza comercial que perduraría por décadas y marcó el inicio de Transportes A. Marín.
El primer vehículo de la flota fue una Chevrolet del año 1956. Más que un camión, se convirtió en el símbolo del esfuerzo que puso en marcha la operación logística.
Augusto Marín dio un paso decisivo hacia la profesionalización: formalizó la sociedad e incorporó a sus tres hijos como pilares de la empresa.
Luego del fallecimiento de don Augusto Marín, la sociedad realizó su última modificación e incorporó a dos de sus nietos, Natalia Marín Medalla y Felipe Marín Medalla.
La compañía continúa creciendo junto a su equipo humano y una flota preparada para responder con eficiencia a las necesidades de su operación.
“La estructura de sociedad no solo fue una mejora administrativa; fue la promesa de continuidad de un legado.”
Nuestra esencia
Cada nueva etapa ha mantenido el mismo principio: trabajar con responsabilidad, cuidar las relaciones construidas y preparar a la siguiente generación para seguir avanzando.
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